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sábado, 4 de septiembre de 2021

 












China, Vietnam y Cuba y mercado

El socialismo soviético, que tuvo muchísimos logros que serían muy largos de enumerar, se suicidó. No murió de muerte natural. Recuerdo cuando los chinos comenzaron sus reformas con alguien tan contradictorio con Den Xiao Ping, al mismo tiempo que castigaban a Vietnam. Todo el antiguo campo socialista dividió por el conflicto sino-soviético, se les acusó de traidores y de todo los males del mundo. Mucho de ello tenía que ver con que entonces Estados Unidos veía a China como un posible aliado en contra la Urrs.

Lo que hicieron los chinos(PC) fue solo entender en la medula que las relaciones de producción no salen de la nada, ni de un libro, ni de los buenos deseos, corresponden a un momento dado de la historia humana y son rotas o no por el desarrollo de las fuerzas productivas. Así como al igual que esa persona que uso el seudónimo de Lenin, recurrieron al mercado, a la iniciativa privada controlada por el estado para salir de la situación de estancamiento durante y tras la guerra civil.

Me tocó ver casi el nacimiento de la Do Moi en Vietnam unos años después, ellos nos decían que la visión estatista había destruido la economía agrícola, provocando hambrunas locales y levantamientos campesinos. Lo mismo sucedió en los primeros años de la Rusia Soviética en Tambov y Vorónezh. No era un tema ideológico, era un tema de necesidad y siendo ellos, los vietnamitas los comunistas, dentro de los comunistas, iniciaron el mismo camino de reformas de China. 

En pocos años, Hanoi pasó a  ser de importadores de arroz, a exportadores y atraer inversión extranjera. Vietnam hoy es una economía sólida, pujante que se sumó a aquello que el mundo occidental se les conocía como los nuevos tigres asiáticos, Taiwán, Corea del Sur, Indonesia, Hong Kong, Malasia.

China se insertó al mercado internacional, algo que la Unión Soviética no hizo salvo en la exportación de materias primas e hidrocarburos. Fue en esencia una economía autárquica, basada en su gran tamaño geográfico, la versión del absolutismo estatista, la disponibilidad casi universal e infinita de recursos naturales y una industria destinada para el desarrollo local. Los grandes descubrimientos científicos del mundo la cosmonáutica o la carrera militar, no tuvieron su resultado en su aplicación tecnológica a productos de usos civiles y con ellos se frenó cualquier posibilidad de ponerse a la altura de occidente en ese campo, que queramos o no, apoya y moderniza la calidad de vida de las personas.

China fue vista con cierta inocencia por occidente, un cuento chino en toda propiedad. Primero como un contrapeso a la Unión Soviética, después como la factoría del mundo donde la mano de obra barata podía trasladar la industria occidental a rebajar costos. Todo el cinturón del acero de la costa occidental de Estados Unidos ya no existe. Hoy el acero se fabrica en China, la India y en Ucrania o los Urales.

Si la política es la expresión concentrada de la economía, el crecimiento impresionante de la economía china, gobernada por un Partido Comunista con una perspectiva socialista del desarrollo de su país, tarde o temprano entraría en conflicto con occidente y en particular con Estados Unidos.

Escribo desde Chile, pero crecí en Cuba, hace poco estuvo en Argentina el jefe del comando sur, él lo dijo clarito, el principal enemigo de Estados Unidos es el Partido Comunista Chino y el esfuerzo de contenerlos es global y en particular en esta parte del mundo. Hace unos meses tuvimos primarias presidenciales, nuestro candidato Daniel Jadue, que iba primero por mucha distancia en las encuesta perdió. Cuando uno antes de las elecciones les decía: ¿compañeros ustedes creen que los norteamericanos permitirán que un país que está al otro lado de China, que tiene cuatro mil kilómetros de costa, sea gobernado por un comunista? No pocos me decían que exageraba, que el mundo había cambiado y la guerra fría había terminado.

Bueno, movieron todo para derrotarnos y lo hicieron. Las protestas en Cuba, coincidentes en tiempo, pasaron a ser cadena nacional en la televisión. Mi papa decía que el enemigo siempre te ordena, que cuando uno se pierde, solo tiene que mirar lo que quieren ellos para saber quién es quién, y que debe hacer uno. China representa una forma distinta de socialismo, para pesar de sus enemigos: exitosa, insertada en la economía internacional, al cual ya no se le puede bloquear, que se va constituyendo en una potencia militar a la vez. Es el desafío más grande de Estados Unidos en su historia, pues la posibilidad que los reemplace como primera potencia global es real.

Que tiene que ver esto con Cuba, mucho. A Cuba no le perdonan una, jamás  le permitirán insertarse en el mercado internacional, hay un sector empresarial en Miami, con capital y experiencia con los colmillos listos para devorar y apoderarse de la economía de la isla. La posición geográfica hace que todo paso a una economía más de mercado sea un riesgo a la propia independencia de Cuba. ¿Explica eso la lentitud? A mi juicio, sí, pero también ha creado condiciones para no fortalecer la economía doméstica y ayudado a extender el descontento en un sector de la población, juventud, que no tiene al socialismo como un deseo colectivo dominante.

La encrucijada de Cuba es enorme, quizás la humillación de Afganistán acalle a los sectores más agresivos de USA en contra la isla, y eso de un respiro, pero lo esencial está en cómo se reforma el socialismo sin perder su sentido social y patriótico.

Saludos desde Chile, hoy aquí los productos chino tan despreciados hace unos años, ya compiten y penetran en sectores más pudientes, los chinos nos llevan ventaja de años. Mi padre fue invitado a China en los años cincuenta, estuvo varios meses, lo invito a comer  a su casa en un barrio de esos nuevos bloques de edificios, el traductor que los asistía. Le sirvió platos chinos y por supuesto: palillos. Mi padre que no sabía usarlos, le pidió cubiertos y le dijo a su anfitrión: es que ustedes comen al revés, el chino le dijo riendo, no, ustedes comen al revés, nosotros empezamos mucho antes.

Es difícil competir con eso

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