Lo inevitable es inevitable
La
situación de Daniel Jadue en cuanto a su encarcelación como medida preventiva
pedida por la fiscalía y otorgada por los tribunales ha dado varios
giros y pasos.
Hoy, 8 de julio el alcalde de Recoleta fue llevado a la Sala del Tribunal en
donde se tratará estas medidas cautelares, esposado con peto amarillo,
como un peligroso criminal para la sociedad chilena.
Gustavo Petro presidente de Colombia se pronunció por este encarcelamiento. Un comité internacional, entre cuyos integrantes
están Roger Water y Pablo Iglesias, persigue hacer conciencia de la
situación que vive Daniel Jadue.
Hay
quienes creen que se debe separar la defensa jurídica de la defensa política,
reduciendo este caso aun problema de
verdades jurídicas. Incluso personalidades del PC han tomado distancia de la solidaridad más explícita que se ha
expresado en los acompañamientos a Tribunales y al sitio de detención
en donde guarda
prisión.
Todo
ocurre además en una campaña que comienza sobre las municipales y en medio de un congreso, el 27, del Partido Comunista.
¿Es todo una casualidad?
¿Los
delitos y faltas por los que se tiene detenido a Daniel, son de una gravedad
que aconseja su cárcel preventiva?
La prensa
en estos días,
habla de los comunistas y sus diferencias, señala distancias generacionales o de mayor o menor
cercanía al gobierno. Es curioso la prensa del sistema intenta señalar a los comunistas buenos y los comunistas malos,
y claro los malos son aquellos que están por la defensa de Jadue, pues como elemento
catalizador han instalado
definiciones políticas sobre que es correcto o no.
Uno
podría preguntarse si con Lula, Cristina y Correa algunos de sus compañeros
determinaron que se debía establecer una línea entre la defensa jurídica,
para el caso que sea condenados, y una política
en torno a la reivindicación de ellos como figuras políticas de los sectores
progresistas y de izquierda en cada
uno de sus países.
Hace
unos años un destacado periodista de Tv dijo que Chile era la Corea del Norte
del Neo Liberalismo o del
capitalismo, no lo recuerdo bien. Habría que preguntarse si no nos habremos convertido en la Arabia Saudita de la
corrección política y entonces realizamos todo bajo normas de una corrección política
sistémica, que ha sepultado, entre otras cosas, el discurso
de crítica profunda
al sistema que emergió en el país tras el 18 de octubre del 2019.
¿Quién ha ganado la disputa cultural,
política e ideológica en este discurrir desde entonces?
La
izquierda siempre ha sido disruptiva, si renuncia a eso, su camino
revolucionario se perderá para siempre.
No siempre los tiempos son de ascenso para los revolucionarios y para los
movimientos populares. Nadie
presagiaba en el Oasis llamado Chile el 18 de octubre este país explotaría con independencia de sus partidos
y organizaciones afines.
Nos dejó a todos sorprendidos, sinceramente atónitos y esperanzados, a la vez, por la magnitud extensión
territorial y persistencia solo vencida por una mortal pandemia.
Si
la izquierda renuncia a tener una perspectiva de clase, que no ignore que
estamos en una batalla política e
ideológica con la derecha, en donde la disputa por la significación cultural de
lo vivido por Chile en los últimos
cuatro años y que lo que se imponga sea el discurso
del orden que además tiene su
coro dentro de los partidos de la ex concertación, no advertiríamos que se nos
pretende derrotar en un plano histórico para la continuación intacta del sistema.
De aquella derecha de rechazar para reformar o la que decía tras el estallido que se debía dar mejoras
para responder a la profunda desigualdad que explotó el 18 de octubre no
queda nada. El propio gobierno
gobierna con la esencia de las reglas del conceso de Washington y hasta donde
hemos sabido ninguna de esas formulaciones están hechas para la transformación social de nuestros
países. Hace poco se celebró
un natalicio más de Salvador
Allende, en el preámbulo de su programa
de 1970 dice lo siguiente:
“Lo que ha fracasado en Chile es un sistema
que no corresponde a las necesidades de nuestro tiempo.
Chile es un país capitalista, dependiente del imperialismo, dominado por
sectores de la burguesía estructuralmente ligados
al capital extranjero”.
Fue esa visión decididamente anti imperialista la que
movilizo hasta la misma Casa Blanca en su Contra,
poco importo que Allende fuese un buen demócrata, de más de cuarenta años de vida política republicana, que quisiera llegar
al socialismo sin derramamiento de sangre y sin impedir
el pluralismo político.
Los que propugnan, incluso dentro del PC, la corrección
política dentro de los límites de lo correcto,
olvidan esa lección
y sus resultados. Poco importo
que Hiraci Hasler
o Karol Cariola sean ubicadas
por la prensa de derecha como
participes de esa nueva mirada, menos dura según ellos, de la que simbolizan o se intenta
caricaturizar en Lautaro
Carmona o Daniel
Jadue, sufrieron ambas
los ataques de la derecha sin escrúpulos en contra de
la posibilidad de que una fuese elegida presidente de la cámara y la otra cuestionada por la compra no ocurrida de la Clínica
Sierra Bella.
¿Si esa transacción hubiese concluido, la alcaldesa de Santiago no estaría también
procesada y siendo
atacada con la saña que sufrió durante meses? ¿Hubiese importado que la
prensa y aliados de otra alcurnia ideológica la sitúen en otros
sectores del PC?
Creer que el camino de la corrección política nos evitará
problemas es desconocer la naturaleza de clase del conflicto y en el caso de Daniel, de no entender
de por qué es castigado
con la saña con que es llevado
a prisión preventiva por delitos o faltas que, en la administración de cualquier institucionalidad, en el marco de la
pandemia, pueden o podían configurarse, en un escenario de incertidumbre y amenaza real a la
vida de las personas.
En 1946, el encargado de negocios de Estados Unidos en
Moscú, George Kennan, escribió un documento
conocido como el Telegrama Largo, lo que se constituyó en la piedra filosofal
de cómo Estados Unidos debía combatir al comunismo.
Receto dos herramientas: la contención, es decir
combatirlo donde apareciese (Corea, Vietnam,
China, Italia, Grecia,
Francia, Cuba, Guatemala, Irán, Chile, etc) y la penetración ideológica de manera de influir en el modo de pensar de las
futuras generaciones de dirigentes soviéticos. Vaticinó con precisión increíble cuarenta años antes
que la renuncia de hecho, más allá de las formalidades a la interpretación clásica del Marxismo
llevaría a la destrucción interna del Partido y si eso ocurría la Unión Soviética
se caería como un castillo de naipes. Huelga decir que ello ocurrió.
Los comunistas chilenos, después de lo sucedido
con la Urss, los partidos
comunistas de Italia,
Francia deberían leer ese
documento y preguntarse si esos dilemas de apariencia superficial generacional,
a donde llevan.
Keggan dice en otras cosas:
Debe deducirse de esto que, incluso dentro de una
organización tan disciplinada como el Partido
Comunista, puede existir una creciente divergencia en edad, perspectiva e intereses entre la gran masa de
miembros del Partido, sólo incorporada hace poco al movimiento, y el pequeño
grupo de hombres a su frente que se
auto perpetúan y a quienes la mayoría de los miembros del Partido nunca han conocido,
con quienes nunca han conversado y con los que puede no existir
afinidad política alguna.
¿Quién se atrevería a
pronosticar, en estas circunstancias, que el eventual rejuvenecimiento de las altas esferas de autoridad (que solamente puede ser conseguido con el tiempo) se producirá sin alteraciones y pacíficamente? O, por el contrario, ¿si
los rivales en la lucha por lograr mayor poder buscarán en estas masas políticamente inmaduras y sin experiencia el apoyo para sus respectivas reivindicaciones?
Si esto llegara a ocurrir, podría tener extrañas consecuencias
para el Partido Comunista, porque la condición de miembro del partido se ha ejercido
tan sólo bajo una disciplina y obediencias férreas
y no bajo el signo del compromiso y la adaptación. Y si la desunión alcanzara y paralizara al partido, el caos y las debilidades soviéticas, se mostrarían de forma nunca imaginada.
https://www.politicaexterior.com/articulo/los-origenes-del-comportamiento-sovietico/
Agrega:
Pero en la actualidad, las posibilidades de la política
americana no deben
reducirse a mantener
a raya a los rusos y esperar
que ocurra lo mejor.
Está totalmente al alcance de los Estados Unidos el
influenciar con sus acciones los acontecimientos internos en Rusia
y en todo el movimiento comunista internacional, quien
determina, en gran medida, la política rusa.
No se trata sólo de la cuestión
de la modesta labor informativa que este Gobierno
puede llevar a cabo en la Unión
Soviética y en otros lugares,
aunque eso también
es importante. Es más bien una cuestión
de hasta qué punto pueden los Estados Unidos crear en la mente de los pueblos del mundo la impresión
general de que es un país que sabe lo que quiere,
que hace frente con éxito a sus problemas internos
y a sus responsabilidades de potencia mundial, y que tiene una vitalidad espiritual capaz de mantener su ideología
entre las corrientes de pensamiento de mayor importancia de su tiempo. En la medida en que
se consiga crear y mantener
esta impresión, los objetivos de la Rusia comunista deben aparecer como estériles y quijotescos, deben hacer caer el entusiasmo y las esperanzas de los partidarios de Moscú, y mayor presión
deberá imponerse sobre la política
exterior del Kremlin.
Porque la paralítica decrepitud del mundo
capitalista es la clave de la filosofía
comunista.
No faltará aquel
comunista que diga que este texto está escrito en clave Guerra Fría y como tal
sin valor alguno en la actualidad, pero esa visión
superficial y carente
de sentido de clase, excluye
que al plantearse que lograr la descomposición ideológica de la Unión Soviética, se planteaba la destrucción de una experiencia como toda experiencia
humana de luz y sombras, de sustituir al capitalismo con un esfuerzo hacia lo desconocido en pos del socialismo en un país de tradiciones y cultura autocráticas.
Si se renuncia a una perspectiva revolucionaria, lo que en ningún
caso significa invocar
un jacobismo tardío, si se entiende
la política en particular la de los comunistas como reducida a lo correcto
y a los que se pueda
hacer alcanzando posiciones de poder para administrar el sistema, la sola idea
de transformación habrá sido caducada
a los límites de lo posible.
Un revolucionario decía que la política era la expresión concentrada de la economía y los comunistas desde esa razón construyen su visión histórica y política. Lo otro es reducirse a aquello que ese mismo
revolucionario combatió hasta el cansancio, la consigna de aquellos que
fundieron y aceptaron al capitalismo
como una realidad inmutable que bien vale la pena administrar (si no puedes con
ellos, úneteles), y definieron que el camino
de los socialistas estaba definido
por lo de que el movimiento es todo, el objetivo es nada (Bernstein).
La derivada de
defender políticamente a Daniel Jadue en contra de la persecución de que es
objeto, involucra mucho más que la suerte judicial de su caso. Involucra una postura histórica y política en un momento de definiciones para los comunistas chilenos. Hubo un Chile que explotó y bien los comunistas sabemos que dé ni cerca fuimos sus artificies. Las contradicciones
de entonces no han amainado. Un
gobierno que no transforma por las condiciones que sean lleva a la desesperanza
y al auge de los disruptivos de hoy: la ultraderecha y de las soluciones de sus discursos populistas en contra la violencia y la inseguridad.
En Francia
las fuerzas de izquierda acaban en constituirse en la principal
fuerza electoral en contra de todo pronóstico. Fue una apuesta
desesperada ante el avance de la ultra derecha y tiene significación histórica. La izquierda debe encontrar su camino, una izquierda
de perspectivas democráticas, anti capitalista, que se niegue al coqueteo
con la dominación imperial occidental, que es la que efectivamente nos domina y ha intervenido en nuestra historia ¿O no? No se puede construir izquierda y posibilidades de éxito abrazando
y aceptando de hecho al sistema.
No en vano la generala Jefe del Comando
Sur se pasea por todo el hemisferio diciendo que el objetivo de su política imperial es detener la
expansión de China y Rusia en la región, combatir los gobiernos de Nicaragua, Cuba, Venezuela. Le preocupa
el acceso de esas potencias a minerales y recursos de nuestra región. Miren si son buenos en protegernos de esos
malvados países que han organizados golpes de estado, invasiones, bloqueos económicos en contra de pueblos de Latinoamérica
Creer que lo de
Daniel Jadue es un mero caso judicial es de una ceguera auto infligida. El
principal truco del diablo es la
creencia de que no existe. Quien olvide eso, se encontrará con su obra tarde o temprano.
08/07/2024
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